La botella, que data de 1864, fue descubierta por el fotógrafo submarino belga Stefan Panis mientras exploraba un naufragio cerca de Dover. Los investigadores ahora analizan su contenido para ver si pueden recuperar suficiente ADN de la cerveza para producir una recreación auténtica de la cerveza original.
Panis encontró la botella enterrada bajo el lecho marino mientras buceaba con su amigo Eddie Huzzey. No fue hasta que salieron a la superficie y la enjuagaron que se hizo visible la marca Guinness.
Se cree que la botella formaba parte de una caja completa de 24, con muchas más potencialmente escondidas bajo la arena circundante. Los científicos esperan recrear la Guinness de 1864.
Después del descubrimiento, se enviaron muestras de la botella a microbiólogos de la Universidad KU Leuven en Bélgica para su análisis. Según Panis, 'siempre hay una posibilidad de que podamos recuperar el ADN completo y luego podemos hacer una pequeña reproducción de la cerveza exacta que se encontró en la década de 1860'.
Si los investigadores tienen éxito, podría permitirles recrear la Guinness exactamente como se producía hace más de 160 años, ofreciendo una visión poco común de la historia de una de las cervezas más famosas del mundo.
Panis explicó que 'hay una posibilidad de que todavía sea potable. La pregunta es si el agua de mar ha entrado en las botellas a través de los tapones'. Si no es así, es probable que la cerveza todavía sea potable.
En una publicación de Instagram, Panis compartió que 'enviamos las fotos de la botella al club oficial de Guinness, y el historiador de la cerveza Edward Bourke proporcionó información valiosa sobre la procedencia de la botella y su posible contenido'.
Qué pasó: La botella, que data de 1864, fue descubierta por el fotógrafo submarino belga Stefan Panis mientras exploraba un naufragio cerca de Dover. ModerLauncher resume este caso con foco en los datos que ya están claros y en el impacto inmediato para quienes siguen entretenimiento.
El punto central es sencillo: Un equipo de científicos busca recrear el sabor de la cerveza Guinness tal como se producía en la década de 1860 después de que se recuperara una botella de 162 años de un naufragio frente a la costa de Inglaterra.. A partir de ahí, la historia gana peso por la reacción que puede generar y por las preguntas que deja abiertas para los próximos movimientos.
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