La mujer, Laura Tait, trabajaba de forma remota para el centro de llamadas Holiday Extras en 2023 y estaba participando en una llamada de capacitación cuando se le pidió que encendiera su cámara.
Tait había expresado previamente su ansiedad por estar en cámara y había solicitado realizar menos turnos con la cámara encendida, solicitando trabajar más en el lado de correo electrónico y chat en vivo del trabajo.
A pesar de sus preocupaciones, se le pidió que encendiera la cámara al comienzo de la llamada y se le dijo que si no podía manejarlo, podía desconectarse.
Tait sintió una gran ansiedad por tener que estar en cámara y, casi un año después, demandó a su empleador por no proporcionar 'ajustes razonables' y por discriminación por discapacidad.
El tribunal dictaminó a favor de Tait, quien recibirá una compensación no divulgada en una fecha posterior.
Este caso destaca la importancia de considerar las necesidades y preocupaciones de los empleados que trabajan de forma remota, especialmente aquellos que pueden tener ansiedad o otras discapacidades.
La sentencia del tribunal es un recordatorio para los empleadores de que deben proporcionar un entorno de trabajo inclusivo y respetuoso para todos los empleados, independientemente de sus circunstancias individuales.






